He tenido la suerte, la suerte inmensa, de nacer en una familia maravillosa en todos los sentidos.
Mis padres son dos personas maravillosas que siempre me han apoyado en todo lo que he hecho, siempre han estado ahí cuando los he necesitado, siempre he podido confiar en ellos y siempre he sabido que cada vez que tomaban una decisión o cada vez que me "metían caña" lo hacían pensando en mi, con toda su intención puesta en conseguir lo mejor para mi.
